Periodismo de datos: una práctica incipiente en México

Jesús Ibarra

La creciente penetración de nuevas tecnologías de la información, el surgimiento del movimiento Open Data, la fusión entre desarrolladores, activistas y periodistas, así como la competencia entre empresas periodísticas por nuevos nichos de audiencia se han conjugado para presentar como oferta una versión actualizada del periodismo de datos que surgió a finales de la década de 1960 con la obra de Philip Meyer. Esta nueva ola se genera principalmente en Estados Unidos, Reino Unido, Europa Occidental y Argentina, a nivel latinoamericano.

Sin embargo, a pesar de este reciente impulso, el periodismo de datos apenas se asoma en la sala de redacción de algunos diarios mexicanos de circulación y un puñado de sitios web noticiosos que operan recientemente como pequeñas y medianas empresas. Llama la atención que el principal grupo informativo, Reforma, no integra esta modalidad en sus ediciones diarias, y tampoco aparece de manera preponderante en su modelo de negocios. La Jornada, periódico de ala izquierda, y de gran tradición periodística gracias a su línea editorial combativa que suele arropar causas sociales, tampoco lo pone en práctica, y sólo apenas en julio relanzó su página web con un nuevo diseño, pero poco dinámico. El caso del semanario Proceso es una muestra tradicional de un medio enfocado sobre el periodismo de investigación en su versión impresa, pero que apuesta poco en realidad a explorar la narración de sus trabajos integrando el periodismo de datos.

Apenas hasta el año 2013 el periódico El Universal inició la elaboración de artículos de investigación haciendo un uso intensivo del manejo de bases de datos, visualizaciones, tablas dinámicas, mapas con información geolocalizada y acceso a información por medio de leyes de transparencia. A la fecha, el caso de El Universal sigue siendo el único diario nacional que mantiene esta práctica con éxito relativo y con un área creada al interior de la empresa para trabajar desde esta vertiente temas de investigación y proyectos con desarrolladores de software u organizaciones promotoras del Open Data.

Aparte de estos diarios podemos ubicar sitios web de menor tamaño, pero con una práctica periodística de calidad como Reporte Índigo, Animal Político y Sinembargo, que parecen animarse para abrazar al periodismo de datos en sus productos noticiosos.

En el noroeste de México lamentablemente el periodismo de datos es inexistente y apenas se asoma como asignatura en las aulas de clases de universidades locales, desde una perspectiva introductoria para una generación de pasantes de Periodismo y Ciencias de la Comunicación que tendrán como un reto más incursionar de manera decisiva en esta vertiente profesional.

En el estado de Sonora diarios de gran tradición y larga historia como El Imparcial, o más jóvenes como Expreso, son completamente ajenos a esta tendencia y con ello condenan a sus lectores a una oferta informativa que no integra y no potencia recursos para complementar sus historias y dar mayor profundidad con el uso de datos procesados integrados en la estructura narrativa de sus noticias.

Jesús Alberto Ibarra Félix

Se inició en el año 2003 como reportero investigador para el diario El Imparcial. Desde entonces ha continuado en periódicos como Cambio (2006) y Expreso (2009 y 2014). Es maestro de Ciberperiodismo en la Universidad de Sonora (2007-2014) y de Periodismo Asistido por Computadora en la Universidad Kino (2012-2014). Actualmente se desempeña como editor para el diario Expreso, en Hermosillo, Sonora, México. Candidato a Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora (2010-2014).

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