Historia del periodismo de datos en Brasil

Marcelo Träsel

Los periodistas brasileños hoy pueden contar con material y herramientas necesarias para la práctica del Periodismo Guiado por Datos (PGD). Los servicios en línea como Google Drive, Infogr.am, DocumentCloud y CartoDB, sólo para nombrar unos pocos, permiten construir, organizar y analizar bases de datos, si se dispone sólo de un ordenador, conexión a Internet y habilidad con el inglés. En mayo de 2012, la Presidencia de Brasil promulgó la Ley N º 12527, conocida como la Ley de Acceso a la Información, que obliga a todos los organismos públicos a ofrecer activamente datos administrativos y atender las solicitudes de información de cualquier ciudadano. Estos dos factores han alimentado el interés de la prensa nacional por la aplicación de técnicas computacionales en la producción de noticias.

Una indicación importante de este interés creciente fue la creación de un equipo dedicado al periodismo de datos en el periódico O Estado de S. Paulo, que se consagró como pionero en Brasil. En mayo de 2012, el equipo Estadão Dados puso en marcha el Basômetro, una de las primeras aplicaciones periodísticas brasileñas. En agosto del mismo año, el periódico Folha de São Paulo pasó a albergar el weblog FolhaSPDados, cuyo objetivo es la creación de vistas gráficas y mapas relacionados con los artículos publicados tanto en la versión impresa como web del diario. En Río de Janeiro, O Globo también ha de aplicar estas técnicas con cierta constancia. Además de estos tres principales periódicos nacionales, Gazeta do Povo, del Paraná, ha utilizado su experiencia en periodismo de investigación para producir grandes reportajes basados en datos. El periódico gaucho Zero Hora, por su lado, se ha dedicado al tema de la transparencia pública a través de informes y del weblog Livre Acesso, que se inició en 2012 para supervisar la aplicación de la Ley de Acceso a la Información en el país.

En el campo del periodismo independiente, el mejor ejemplo es el InfoAmazônia, creada en 2012 por el Knight Fellow Gustavo Faleiros en colaboración con el periódico web O Eco y la Internews. En 2013, O Eco creó un Laboratorio de Innovación en Periodismo Ambiental, llamado EcoLab. La Agencia Pública es otra iniciativa independiente que aplica las técnicas de PGD, aunque lo hace con moderación, sin embargo, fue el responsable de una importante contribución a través de una asociación con Wikileaks, elaborando informes a partir de la biblioteca PlusD (Public Library of US Diplomacy).

Estos ejemplos sugieren que estamos experimentando los primeros pasos en un intento de institucionalizar el ejercicio del periodismo de datos en las salas de prensa brasileñas. La base del éxito de PGD en el país, sin embargo, se puso en marcha en la década de 1990.

Durante el Gobierno de Fernando Collor de Mello, el periodista Mário Rosa, en ese momento en el Jornal do Brasil, utilizó el Sistema Integrado de Administración Financiera del Gobierno Federal (Siafi) para comprobar el sobreprecio en la compra de leche en polvo por Legión Brasileña de Asistencia (LBA), presidido por la entonces primera dama, Rosane Collor de Mello.

En 1990 Mário Rosa tuvo acceso al Siafi a través del senador Eduardo Suplicy, del Partido de los Trabajadores. Lúcio Vaz reporta el caso en el libro “A ética da malandragem” (La ética del engaño):

“Firmado por el periodista Mário Rosa, el informe era completo, con datos nunca antes vistos, tales como pedidos y compromisos bancarios (reservas hechas en el presupuesto de la Unión). Mário había descubierto el Sistema Integrado de Administración Financiera (Siafi), una expresión que se tornaría muy conocida de periodistas y políticos de renombre en los años siguientes. El acceso a este sistema que registra los gastos del Gobierno federal, le permite hacer una radiografía completa de todos los pagos efectuados a los contratistas, proveedores, estados y municipios. Una mina de diamantes para los reporteros. El periodismo ganó una nueva e importante fuente de información, más técnico, casi científico.”

En aquel momento, el acceso a este tipo de base de datos del Gobierno era cerrado a los periodistas y los ciudadanos. El autor del artículo, Mário Rosa, sólo pudo llevar a cabo investigaciones en Siafi porque el entonces senador de la República Eduardo Suplicy le prestó la contraseña que tenía por el ejercicio de sus actividades parlamentarias. A partir de este y otros reportajes, el Gobierno Federal decidió permitir oficialmente el acceso de los periodistas al Siafi, por lo que es una de las primeras bases de datos públicas usadas por los periodistas en Brasil.

Ascânio Saleme, ahora jefe de redacción de O Globo, es otro reportero que utilizó la contraseña de un parlamentario para llevar a cabo investigaciones en Siafi en los años 90, en colaboración con el analista económico Gil Castelo Branco, director de la organización no gubernamental Contas Abertas. Estos dos casos son, probablemente, los primeros ejemplos de PGD en la historia del periodismo brasileño.

A lo largo de la década de 1990, periodistas como Fernando Rodrigues y José Roberto de Toledo, del Folha de São Paulo, comenzaran a usar técnicas de Computer-Assisted-Reporting (CAR). Gracias a los cursos impartidos por tutores del Instituto Nacional de Periodismo Asistido por Computadora de los Estados Unidos, una subdivisión de la asociación Reporteros de Investigación y Editores (IRE/NICAR), estas técnicas se difundieron y luego se convirtieron en parte del plan de estudios del programa aprendiz de Folha de São Paulo.

En 1998, Fernando Rodrigues comenzó la construcción de la base de datos Políticos do Brasil, publicado en la web y en libro, actualizado hasta hoy. En 2002, José Roberto de Toledo se convirtió en uno de los miembros fundadores y Vicepresidente de la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo (Abraji), entidad fundamental en la difusión de los conceptos y técnicas del CAR en Brasil, que ha formado ya a más de cuatro mil periodistas. Otra iniciativa de Toledo, la agencia PrimaPagina, también fue de gran importancia en la difusión del CAR, ya que varios periodistas de datos de hoy dieron sus primeros pasos en su redacción.

Abraji participó de un seminario patrocinado por el Centro Knight para el Periodismo en las Américas en diciembre de 2002, en cual los principales oradores fueron Brant Houston, autor de un manual de CAR y luego director de IRE, y Pedro Armendares, de la Organización de Periodistas Mexicanos de Investigación, que también era uno de los tutores de los cursos organizados por la IRE/NICAR en Folha de São Paulo.

Aunque su misión es el periodismo de investigación, la Abraji ha servido en la última década, principalmente a la difusión del CAR y a la defensa del acceso a la información gubernamental, como una de las entidades que integran el Foro por el Derecho de Acceso a la Información Pública, creado en 2003. Los cursos y conferencias organizados por ellos son dos factores clave para la aparición de gran cantidad de proyectos de PGD en la década de 2010. Otras dos organizaciones no-gubernamentales jugaron un papel importante en el establecimiento de estas prácticas en las salas de redacción: Transparência Brasil y Contas Abertas.

La primera fue creada en 2000 con el objetivo de construir y mantener bases de datos sobre financiamiento de las campañas políticas, la vida pública y los procesos judiciales enfrentados por los legisladores a nivel municipal, estatal y federal, así como noticias sobre la corrupción publicadas en los principales periódicos brasileños y la eficacia de los jueces de la Corte Suprema. Contas Abertas, establecida en 2005, supervisa el proceso de la ejecución presupuestaria y financiera del Gobierno, a través del monitoreo del Siafi, y promueve la formación de periodistas para examinar el gasto público. Las bases de datos mantenidas por Transparência Brasil y Contas Abertas permitieron la realización de varios informes de investigación durante la década.

Una indicación de la importancia que las bases de datos han ganado en el periodismo brasileño es la lista de ganadores del Premio Esso de Mejor Contribución a la prensa. Lo ganó en 2002 y 2006 Fernando Rodrigues, por el archivo de datos biográficos y declaraciones de rendimientos de los políticos brasileños y por el libro "Políticos do Brasil", respectivamente. Transparência Brasil ganó el mismo premio en 2006 y Contas Abertas en 2007. En 2010, el reportaje ganador de la categoría más importante del Premio Esso fue la serie Diarios Secretos, publicada por la Gazeta do Povo, de Paraná. Para dilucidar los movimientos de la contratación de empleados en la Asamblea Legislativa de Paraná, los periodistas construyeron una base de datos con todos los nombramientos entre 2006 y 2010, a partir de boletines impresos. Cruzando los datos en Excel, fueron capaces de descubrir los casos de contratación de empleados fantasmas y nepotismo.

El reto ahora es consolidar la práctica de PGD en las redacciones de Brasil. Como dice Dan Ariely, el periodismo de datos es como sexo en la adolescencia: todo el mundo habla de ello todo el tiempo, pero pocos lo hacen. Pocos medios, los más estructurados, disfrutan de la profusión de cifras dadas a conocer por el sector público brasileño, y aún menos redacciones producen sus propias bases de datos. El principal obstáculo es la escasa calidad de la educación brasileña, con lo que los estudiantes salen de la escuela con un bajo nivel de habilidad en matemáticas. Por otro lado, la mayoría de los universitarios de periodismo parecen sufrir de aversión a los números. Entrenar a los reporteros para utilizar hojas de cálculo y otras herramientas no trae ningún beneficio, si no saben cuáles son las operaciones matemáticas apropiadas para cada tipo de análisis de datos. Otro obstáculo es la dificultad de encontrar una manera de hacer PGD atractivo desde el punto de vista de los negocios, sin lo cual ninguna empresa va a invertir en equipos especializados.

Un caso a destacar es Estadão Dados, cuyo reportero Lucas de Abreu Maia se especializó en estadística en los Estados Unidos y, en el último año ha producido en colaboración con sus colegas dos informes basados en modelos estadísticos sólidos: uno apunta a la falta de educación de los padres como la principal causa de mortalidad infantil en Brasil; el otro demostró que el partido político PMDB, cortejado por todos los candidatos presidenciales por ser el más grande en militancia en Brasil, contribuyó muy poco a la victoria de Dilma Rousseff en las últimas elecciones. Este tipo de información es el ideal que debe ser perseguido por todas las salas de redacción: en lugar de guiarse por los datos publicados por el Gobierno y otras fuentes, producir nuevos datos y conocimientos originales.

Iniciativas de Periodismo de Datos en Brasil

Secciones de datos en diarios brasileños

*PGD es la denominación para Periodismo de Datos en Brasil.

Marcelo Träsel (@trasel)

Periodista, Mestro en Comunicación y Información de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS). Candidato a Doctor de la Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul (PUCRS) y profesor de la misma institución. Asesor fiscal de la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación (ABRAJI). Investigador interesado en el periodismo basado en datos y periodismo participativo.

Sitio web: http://trasel.com.br

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